la agencia internacional de la energía anuncia que podemos sufrir una crisis de suministro después de 2010.
es lo que pasará a lo largo de la década siguiente, esa crisis financiera se traduzca en una crisis económica global que afectará a la economía real de los ciudadanos y el cambio de sistema será la única escapatoria.
El temor de una escasez durable y generalizada comienza a atormentar los mercados petroleros